MEJORA DEL COMFORT Y LA RENTABILIDAD

Virginia Zandio,
Ingeniero Agrónomo

Según los especialistas las cojeras se consideran uno de los problemas más importantes en la producción y el bienestar dentro del sector lechero y una de las principales causas de desecho del ganado. La bajada de la producción lechera, la alteración del estado general y los problemas de fertilidad son los primeros síntomas de la aparición de problemas de cojeras.

Uno de los principales factores que contribuyen a este problema es el tipo de suelo donde se mantienen las vacas. En este aspecto, tienen especial importancia las superficies abrasivas, duras y deslizantes. El hormigón es resistente, económico y de fácil instalación pero no da el confort y seguridad que las vacas necesitan. Y más teniendo en cuenta que las vacas permanecen 10 horas al día con sus pezuñas en contacto con el hormigón, ya sea de pie o andando.
Las superficies abrasivas, especialmente cuando se combinan con el estiércol líquido predisponen a los animales a erosiones en las pezuñas, que desembocarán en cojeras.

Se debe pues conseguir una superficie con tracción y antideslizante que favorezca la movilidad de los animales dentro del establo, que les invite a ir a comer. Si la vaca se siente cómoda y segura se moverá, si no, permanecerá “estática”, comportamiento totalmente anormal en este tipo de ganado. Y este fenómeno es más acusado todavía en vacas con problemas podales.

Una solución a este problema es la colocación de gomas sobre el suelo. Éstas imitan a la perfección las condiciones del pasto, reducen el contacto de las vacas con el hormigón y mantienen las patas en una superficie seca durante más tiempo.

Es muy recomendable también su colocación en suelos con parrilla, por lo que las vacas sufren en este tipo de suelo y porque al cabo del tiempo se vuelven muy resbaladizas.

D.R. Bray , R. Gipsy y R. Bucklin, de Florida (Ron Johnson, Agri.view) realizaron un estudio con 2 grupos de vacas, cada uno de 130 animales. Uno de los grupos andando sobre el hormigón y el otro sobre las gomas, colocadas en la línea del comedero y en el pasillo de tránsito. Se anotaron 60 casos (61%) de tratamiento podal en el grupo del hormigón y 38 (38,8%) en el de las gomas. Eso supone una diferencia del 24%. La tasa de incidencia en el primero fue de 46% (vacas que necesitaron tratamiento) frente al 29% del segundo grupo.

De las vacas del hormigón un 27% necesitaron tratamiento antibiótico, mientras que en el lado de alfombra, fue del 21%, lo que nos da una idea de la severidad de los casos tratados.

El coste total de los tratamientos realizados se calculó utilizando las estimaciones del DR. Shearer. Así pues, el coste en el lado del hormigón fue de 18.000 $, mientras que en lado del caucho fue de 11.400 $.
De acuerdo con los cálculos de Russ Giesy, el coste inicial de las alfombras fue de 10.000 $, sin aplicar costes de instalación ni intereses.

El tiempo de retorno de las alfombras se estimó, pues, en 1,52 años. Y eso sin tener en cuenta otros factores como la mejora del estado general de los animales, mejora de la fertilidad e incremento de la producción.

Este estudio viene a confirmar la apreciación de numerosos especialistas, que afirman que las gomas hacen reducir la incidencia y la severidad de los casos de cojeras. Aunque enfermedades como la laminitis son multifactoriales y no dependen únicamente del suelo, al menos los suelos blandos atenúan sus efectos y por lo tanto el sufrimiento y la incomodidad del animal.

En un estudio realizado por B. Benz para la Universidad de HoHenheim de Stuttgart, en suelos de parrilla, con goma y sin goma, se afirma que la longitud del paso en suelo de goma (unos 80 cm) es comparable al pasto y difiere significativamente de la longitud del paso en el cemento (menos de 60 cm). También se observó que aumenta la velocidad de desplazamiento de 81 pasos/hora en suelos duros a 99 pasos/hora en suelos blandos.

¿Qué ocurre con la tasa de reposición?. Según Gregg Hadley, especialista en manejo financiero de UW- River Falls (Ron Johnson, Agri.view) si la tasa de reposición baja por la colocación de las gomas del 35 al 28%, en un establo de 140 vacas, eso supone que las alfombras se podrían pagar sólo por este hecho en menos de 6 años.

En resumen, se espera:

El coste de las gomas se ve retornado por la mejora global del cow-comfort y del estado general de los animales, que se ve traducido en aumento de la producción.

Es sólo cuestión de sentido común el pensar que las vacas prefieren las superficies blandas y elásticas, que ofrecen una mayor tracción, donde se encuentran seguras, cómodas y tranquilas.
Y un signo inequívoco de todo ello es que se observa que las vacas se lamen la cola, comportamiento absolutamente normal en el pasto y difícilmente observable en estabulación fija.